La Mujer en el Deporte

A base de trabajo, lucha y esfuerzo, la mujer ha ido ganando terreno en todas las áreas de su vida y el deporte no podía ser la excepción. Los juegos olímpicos son un claro ejemplo de ello. Cada año es mayor la participación de mujeres. Según datos del comité olímpico internacional, en Río de Janeiro 2016 hubo una participación del 45% de mujeres del total de los atletas, y cada olimpiada desde sus inicios ha ido en incremento esta cifra.

Con estos datos se comprueba que la mujer no solo tiene ganas de triunfar deportivamente, sino que gana espacio para demostrarlo. Con mayor frecuencia se escuchan nombres de mujeres que son exitosas en sus deportes, mujeres que representan a sus países, pero sobre todo que se representan ellas mismas, demostrando que no se trata de género, sino de personas que disfrutan, viven, se entregan y apasionan por un deporte.

Muchas son las mujeres que han marcado historia, acá mencionaré a algunas de ellas para hacer un pequeño y humilde homenaje.

Y precisamente hablando de los juegos olímpicos tengo que mencionar a Charlotte Cooper, tenista inglesa a quien se le recuerda por ser la primera mujer campeona olímpica de la historia, ese gran suceso fue en el año de 1900 en París, primeras olimpiadas donde se permitió participar a tan solo 22 mujeres.

Nadia Comaneci, es otro nombre que se recuerda en la historia. Una gran gimnasta rumana, quien tiene en su haber 9 medallas olímpicas, de las cuales 5 son de oro y 16 más de campeonatos mundiales y europeos. Pero más que sus medallas se le recuerda por  el gran logro en Montreal de 1976, olimpiadas en donde con tan solo 14 años obtiene un 10 perfecto, convirtiéndose en la primera mujer en obtener esta calificación en su deporte. Nadia tan solo siendo una niña se convirtió en inspiración de muchas mujeres, al demostrar que el talento, acompañado de pasión, disciplina, entrega y confianza regala grandes triunfos.

Otra mujer que se le recuerda por ser una valiente que se enfrentó a los  “No puedes”, es Katherine Switzer. Una maratonista estadounidense, quien no estuvo de acuerdo con la frase de aquella época, “una mujer no es capaz de correr un maratón”. Ella, quien llevaba varios años corriendo largas distancias, decidió en el año de 1967 demostrarle al mundo que estaba equivocado; así ese año compitió en el maratón de Boston con el número oficial 261. Se entrenó durante un poco más de tres meses y el día de la inscripción decido hacerlo solo con sus iniciales para no ser descubierta, K. V, Switzer. Acompañada por su novio y entrenador, logró arrancar sin ser notada por los organizadores, sin embargo, durante el camino el director del  maratón Jock Semple se percató de ella y se dirigió a sacarla, gritándole “fuera de mi carrera”; de esa escena quedó registrada una imagen que un fotógrafo logró captar y que es emblemática para las maratonistas, que nos recuerda que nadie nos puede prohibir realizar un sueño. En ese momento salió a su rescate su novio Tom, al empujar al director y así Katherine consiguió terminar el maratón con cuatro horas y 20 minutos. A partir de este suceso fue que en el año de 1972  se permitió inscribir y correr el maratón de manera oficial a las mujeres.

Por último menciono a la ya fallecida, Soraya Jiménez Mendivil, una atleta quien fuera especialista en halterofilia. Una mujer que hizo historia en el deporte mexicano al convertirse en la primera mexicana en ganar una medalla olímpica de Oro. El gran suceso ocurrió en los juegos Olímpicos de Sidney del 2000. Un evento que generó mucha alegría en el deporte mexicano, pero no solo eso, sino además con su triunfo inspiro a mujeres a practicar en deportes que eran considerados solo para hombres. Esta gran atleta después de luchar varias batallas de salud, muere el 31 de marzo de 2013 de un infarto en su casa en la ciudad de México.

Pero no solo las mujeres elite han marcado historia, hay millones de historias que ocurren en este momento, que marcan y cambian la mejor de todas las historias, la de ellas mismas. Mujeres deportistas que se enfrentan a sus miedos y luchan por sus sueños. Mujeres que buscan entre sus tantas actividades dejar un espacio para disfrutar y practicar su deporte. Mujeres que se plantean objetivos, trabajan por ellos y  se superan a sí mismas, convirtiéndose ellas en su mayor motivación. A todas ellas muchas felicidades y el mayor de los reconocimientos.