Tendinopatía Aquilea


Tendinopatía Aquilea

 

Muchos corredores están familiarizados con la sensación de ardor que acompaña a la tendinopatía de Aquiles. Lo que comienza como un dolor sordo pronto se convierte en un dolor ardiente, esfumando rápidamente cualquier posibilidad de un entrenamiento o una competencia exitosa. Incluso se podría decir que es el talón de Aquiles de todos los que somos corredores.

Pero la tendinopatía Aquilea es en realidad bastante común y por suerte, es bastante sencilla de resolver. Es importante saber que no hay tal cosa como la tendinitis del tendón de  Aquiles, ya que sufijo -itis involucra la presencia de edema o como mejor lo conocemos una hinchazón en la zona del tendón. Si existe presencia de lo anteriormente mencionado muy probablemente sea un problema con la bursa Aquilea y es algo muy diferente. El nombre correcto es Tendinopatía Aquilea ya que básicamente el tendón es débil y su longitud es corta lo que ocasiona un problema en cuanto a su función alterando la biomecánica de la articulación del tobillo. El tratamiento debe incluir una etapa de fortalecimiento la cuál es clave para resolver definitivamente el problema el tendón de Aquiles.

El plan de tratamiento para una tendinopatía Aquilea se divide en 2 etapas: Una fase aguda y una fase de fortalecimiento.

 La fase aguda en una tendinopatía Aquilea:

Esta fase se debe iniciar tan pronto como se presente el daño y por lo general dura unos 1-5 días (Por esto es clave la valoración oportuna por parte de un especialista). Los objetivos principales durante esta etapa son reducir el dolor y realizar cualquier diagnostico diferencial.

En este periodo es cuando el famoso y bien conocido método RICE es muy útil ( reposo, hielo, compresión, elevación ).

Los corredores con un tendón de Aquiles doloroso deben dejar de correr durante este periodo (esto es fundamental y básico para tener éxito en el tratamiento). 

- Aplicar hielo en la zona dolorida de 2 a 3 veces al día por 15 minutos, el uso medias de compresión es muy recomendable en estos días, ya que debido al efecto benéfico en cuanto al aumento de circulación y aumento en el aporte de oxigeno, ayuda a acelerar el proceso de recuperación del tejido, y elevar la pierna durante 10-15 minutos 1-2 veces por día .

- El uso de tennis o zapatillas para correr con un “drop” ligeramente superior al que se esta acostumbrado usar (la diferencia o la caída de altura entre el punto más alto del talón de la zapatilla y el más bajo alojado en los metatarsos), también puede reducir la tensión sobre el tendón, disminuyendo por consiguiente el dolor.

- Pasar mucho tiempo descalzo o el uso de calzado con un drop bajo puede irritar el tendón en esta fase (ojo con esto, hay que evitarlo a como de lugar).

Este manejo inicial puede ayudar a mejorar los primeros síntomas de dolor de la lesión, pero no va resolver por completo el problema ya que es indispensable un plan de tratamiento mucho más específico después de la fase aguda de la lesión.

 La fase de fortalecimiento

Una vez que no hay dolor agudo al caminar, está listo para comenzar un tratamiento más específico enfocadonos a fortalecer.

Existen dos razones principales por las que se produce una tendinopatía Aquilea: 

1.   - El tendón es estrecho y corto, lo que ocasiona un aumento significativo en la tensión en la fase de despegue durante la marcha.

2.   - Poca estabilidad en tobillo, lo cual ocasiona un mecanismo repetitivo de torsión sobre el tendón de Aquiles

Si la lesión es causada a partir de un acortamiento del tendón (tendón corto), el masaje, estiramientos estáticos suaves y el uso de pantorrilleras de compresión postentrenamiento o competencia puede ser todo lo que necesita. La movilización del tejido usando un rodillo de espuma u otra herramienta de auto-masaje puede ser particularmente útil, con estas herramientas hay que enfocarse en encontrar el o los puntos dolorosos y rodar con una presión firme para liberar el exceso de tensión en la zona.

Si tu Tendinopatía Aquilea es causada por una mala estabilidad del pie, es entonces fundamental un programa de fortalecimiento guiado y enfocado a trabajar los miembros inferiores incluyendo cadera, rodilla, tobillos y hacer hincapié en los ejercicios específicos para mejorar la capacidad de estabilización de tu tren inferior.

Existen varias formas de hacer esto: 

   Realizar trotes cortos y paso lento descalzos. La transición debe hacerse poco a poco e integrarlo como parte de tu entrenamiento de 1 a 2 veces por semana y hacerlo sobre césped natural o sintético

   Hay que evitar los zapatos con una amortiguación excesiva y con un drop alto, ya que esto reduce la carga de trabajo de los músculos de la pantorrilla, favoreciendo el acortamiento muscular y del tendón de Aquiles que te dará como resultado una debilidad en el tobillo.

   Incorpora como parte de tu entrenamiento ejercicios de equilibrio en una sola pierna (descalzo, por supuesto)

   Finalmente, realizar ejercicios excéntricos para fortalecer el tendón de Aquiles. (Consiste en descender gradualmente el talón desde una posición elevada en un escalón, posteriormente se utiliza la pierna “sana” para llevarlo de nuevo a la posición inicial.)

Estos ejercicios son lo contrario al trabajo que realizamos en el gimnasio (contracción concéntrica- el músculo se acorta) ya que utilizamos un tipo de contracción opuesta (contracción excéntrica- el músculo se alarga). Y puesto que no hay edema o hinchazón en la tendinopatía de Aquiles, el tendón no sufre ningún daño (si existe un edema o hinchazón en el tobillo o tendón, no estaríamos frente a una tendinopatía, muy probablemente será la bursa del tendón de Aquiles y debemos esperar hasta que el edema o la hinchazón haya desaparecido antes de intentar este tipo de ejercicios). 

Mi recomendación ante un dolor con las características que ya mencionamos es ambas estrategias liberar la tensión del tendón con el auto-masaje e incorporar ejercicios de estabilidad unilateral en tu programa de entrenamiento así como los ejercicios excéntricos para tendón de Aquiles, todo siempre descalzo.

 ¿Qué hacer si acabas de lesionarte?

Si acaba de lesionarse el tendón de Aquiles o sospechas que así fue, asegúrate de comenzar cualquier protocolo de tratamiento de forma gradual y con cautela (si el dolor aumenta o la condición empeora, debes de suspenderlo y acudir con un especialista). Al igual que en el día de la carrera, no debes probar nada nuevo mientras te recuperas de una lesión.

El trote o caminata descalzos y los tennis minimalistas o con un drop bajo se pueden utilizar una vez que estás sano. En primer lugar y lo mas importante en lo que debes enfocarte es en aliviar el dolor, una vez disminuido el dolor asegúrate de continuar con un programa de fortalecimiento excéntrico,  ejercicios descalzo de balance, ejercicios de estabilidad en una pierna y el automasaje con rollo de espuma vienen después.

Estas estrategias de tratamiento para la tendinitis de Aquiles se dirigen a la causa de la lesión y sirven  mucho más rápido que un simple consejo para descansar y correr menos.

Entrenar inteligente, recuperarse más inteligente, y correr más rápido.


Dr. Christian Rebollo