Heptatlón


y para mí...¿Qué es el Heptatlón?




El Heptatlón, o mejor conocido como el Hepta, no cualquier palabra y gracias a la cuál cada que escucho la palabra ochoscientos un nudo en mi estomago se origina, probablemente por el recuerdo que me hace sentir de todos esos Heptas que he realizado.

No solo por ser la prueba mas cansada de las siete, si no por tratarse de la última prueba, normalmente a llevarse a cabo a las 14:00 horas bajo el rayo mas potente de sol del día, a realizarse después de haber hecho 6 pruebas y cargando con un nervio donde sabes que cada milésima cuenta, donde por segundos tu medalla se te puede ir, y donde sabes que nada se define hasta que cruces esa meta. 

Decisión y entrega son tus dos pilares para completar el 800, recuerdo en Mérida en el año 2011, de los ochoscientos mas cardiacos que he corrido, tras 6 pruebas colocada en 2do. Lugar Nacional con altas posibilidades de un 1er Lugar. 

Dentro de cada prueba del Heptatlon, dependiendo de tus marcas o tus tiempos se te son asignados una cantidad de puntos acumulables, donde la competidora con mayor puntaje total es la ganadora de la prueba.

Jessica de Nayarit en la primer posición del Hepta me llevaba aproximadamente 30 puntos de ventaja en el puntaje total, lo que significaba que no solo debía ganarle, si no obtener mínimo 10 segundos de ventaja si quería conseguir el oro. Jessi no me dejará mentir, el clima de Mérida nos tenía agotadas, y mas la presión de ambas querer ganar, de ella defender su título de Campeona y yo de querer obtenerlo. Asignan los hits de carrera y nos colocan en el mismo, 

Suena el disparo y no había mas que correr
con entrega total, recordemos que el músculo mas fuerte que tenemos es el
corazón.

Los primeros metros de carrera Jessi iba en la delantera y posteriormente la rebase, de ahí en adelante solo recuerdo como alguien del equipo me gritaba cada 200mts el aproximado de segundos que llevabamos de ventaja Jessi y yo. Pasaron los metros y la recta final, recuerdo haber cerrado como nunca, metí uno de mis mejores tiempos de la temporada y yo sabia que había dejado todo en la pista. Tras cruzar la meta y recuperar el aire, pendiente de los resultados escucho mi tiempo a solo 3 segundos de diferencia del de Jessi...

momento en el cuál lagrimas invadieron mis ojos de haber sentido el oro nacional tan cerca y reconocer que se me fue...

pero como en toda competencia, de cada prueba se aprende y enseñanzas numerosas cargo conmigo desde aquel evento, así como una amiga más con quien comparto esa misma pasión del Heptatlón (a excepción del 800 jajaja).

Recorriéndonos hacia atrás se encuentra el lanzamiento de Jabalina, donde solo tienes 3 intentos para dar tu mejor lanzamiento y donde aprendes que no es tanta tu fuerza, si no la técnica con la que aplicas esa fuerza. El salto de longitud, donde de igual manera solo cuentas con 3 intentos para dar tu máximo y donde la precisión de tu carrera es tu mejor amiga, correr con ella significa no alterar tu ritmo y despegar justo antes de la línea de faul, la cual tras pisarla en tus 3 intentos te retira en blanco de la prueba y con 600 puntos aproximados de diferencia a las competidoras que si lograron marcar su salto.

Eso sería todo, pero solo del segundo día, no olvidemos el primer día del Hepta donde inicias el día con 1 valla cada 10mts para no tanto saltarlas, si no pasarlas por 100mts, 

el salto de altura; tu oportunidad de sentir que vuelas y llevar a tu elasticidad a su máxima capacidad, 

el lanzamiento de bala; donde el control de tu fuerza determinará el mantenimiento de tu cuerpo dentro del sector de competencia y no en la zona de faul y los 200mts, tal como el caso del ochoscientos, 

a la hora pico para correr con el corazón y no descuidar ni un segundo de tu prueba.


Joanna Saad